Podemos tener todos los dones y no tener el fruto. Pero cuando tenemos el fruto vamos a tener un mejor ejercicio del don. El don derramado sobre el espiritual seguramente lo va a usar para la edificación del cuerpo de Cristo.
Podemos tener todos los dones y no tener el fruto. Pero cuando tenemos el fruto vamos a tener un mejor ejercicio del don. El don derramado sobre el espiritual seguramente lo va a usar para la edificación del cuerpo de Cristo.