Con la necesidad que hay en el mundo hoy, se hace imprescindible que la iglesia no sea un jardín de infantes sino un conjunto de creyentes maduros, crecidos, que puedan asumir responsabilidades.
Con la necesidad que hay en el mundo hoy, se hace imprescindible que la iglesia no sea un jardín de infantes sino un conjunto de creyentes maduros, crecidos, que puedan asumir responsabilidades.