En este poema el maestro de poetas, nos cuenta como va tranquilamente una preciosa gitana caminando por un sendero al mismo tiempo que toca una pandereta. El viento empieza a soplar queriendo levantarle el vestido a la gitana para ver sus intimidades, ella se asusta y corre a refugiarse en la casa donde vive el cónsul de los ingleses, que la socorre ayudado por los carabineros, mientras el viento silva entre las tejas de la casa.