El niño grancanario Alejandro Rodríguez Macías, del Unión Viera, que fue protagonista de la fotografía titulada en Tinta Amarilla "paren, paren, paren", y que dio la vuelta al mundo, al separar a sus entrenador y al árbitro del partido durante una discusión, ha sido distinguido en los Premios Nacionales del Deporte por su gesto interpretado para la "erradación de la violencia en el Deporte". Javier Rodríguez es el padre de Alejandro Rodríguez.