Hay situaciones imprevistas que llegan y cambian toda nuestra vida, podemos dejar que el temor nos paralice y nos impida reaccionar o podemos permitir que Dios a través de esas situaciones nos transforme, y que así como se necesitó un Goliat para que emergiera un David, alcancemos el propósito que nuestro Dios tiene para nosotros.
Mensaje: Gustavo López
Alabanza: Alfredo, Esther y Jonathan Robles