
Sign up to save your podcasts
Or
En un año duro para nuestro deporte por la aparición del Liv Series y la disputa con el PGA Tour, el famoso evento entre el equipo americano y el internacional nos hizo vibrar nuevamente.
Los norteamericanos, con algunas bajas importantes como las de Bryson Dechambeau y Dustin Johnson, llegaban como claros favoritos y pese a que los internacionales dieron batalla, levantaron la copa nuevamente. Jordan Spieth, on fire, se llevó los 5 puntos que disputó.
Cam Smith y Joaquín Niemann no pudieron participar por ser parte del Liv Series, como ya mencionamos en las bajas del equipo de Estados Unidos. Sin embargo, el colombiano Sebastián Muñoz mostró un gran nivel y se llevó 2 ½ de los 3 puntos que jugó. La aparición del coreano Tom Kim fue uno de los puntos importantes del fin de semana, en un equipo que carecía de estrellas.
Un arranque furioso de los locales los puso arriba de cara al fin de semana y los internacionales necesitaban casi un milagro para revertir la historia. Milagro que parecía alcanzable en algún momento del día final, pero los americanos comenzaron a embocar putts y terminaron así con la ilusión del equipo comandado por Trevor Immelman. Una joven camada de jugadores americanos que parece va a dominar la escena golfística por un buen tiempo.
En un año duro para nuestro deporte por la aparición del Liv Series y la disputa con el PGA Tour, el famoso evento entre el equipo americano y el internacional nos hizo vibrar nuevamente.
Los norteamericanos, con algunas bajas importantes como las de Bryson Dechambeau y Dustin Johnson, llegaban como claros favoritos y pese a que los internacionales dieron batalla, levantaron la copa nuevamente. Jordan Spieth, on fire, se llevó los 5 puntos que disputó.
Cam Smith y Joaquín Niemann no pudieron participar por ser parte del Liv Series, como ya mencionamos en las bajas del equipo de Estados Unidos. Sin embargo, el colombiano Sebastián Muñoz mostró un gran nivel y se llevó 2 ½ de los 3 puntos que jugó. La aparición del coreano Tom Kim fue uno de los puntos importantes del fin de semana, en un equipo que carecía de estrellas.
Un arranque furioso de los locales los puso arriba de cara al fin de semana y los internacionales necesitaban casi un milagro para revertir la historia. Milagro que parecía alcanzable en algún momento del día final, pero los americanos comenzaron a embocar putts y terminaron así con la ilusión del equipo comandado por Trevor Immelman. Una joven camada de jugadores americanos que parece va a dominar la escena golfística por un buen tiempo.