La primavera nos inspira a visualizar lo que queremos ser o en lo que deseamos convertirnos. Es un tiempo de renacimiento, de sembrar y de mantener viva nuestra pasión, con una meta clara: Jesucristo. Las estaciones transforman nuestro corazón, nuestro carácter y nuestras emociones. Nunca dejamos de ser transformados; siempre habrá nuevas pruebas, pero decidir vivir como Hijos de Dios hace la diferencia.🦋🩵