El primer debate que sostuvieron los candidatos a la presidencia de Estados Unidos, Hillary Clinton y Donald Trump, calmó las exaltadas aguas que ya daban por ganador al polémico magnate, en las elecciones de noviembre próximo.
Durante el ejercicio la candidata demócrata pudo sortear de manera exitosa, el bache y las secuelas de su enfermedad y su imagen.
Mientras, el republicano al que no le fue nada bien, intentó culpar a todos, menos a él de sus visibles fallas y errores.
No te pierdas el comentario completo que nos presentará Adriana Moreno en “Encuentro de Opiniones” por Azteca Trece.