Primero el reino: primero atiendo a la Verdad, elijo nutrirme de mi Ser, escucho la guía interior del Espíritu en mi, encuentro el estado de presencia. Encuentro la guía interior, no para buscar instrucciones precisas, sino para conectar con el estado de consciencia de Idemtidad (ser el mismo en todo lo que veo). En la presencia hay una constatación de la unidad sentida. Desde ahí brota el Reino, y comienzo a conocerme como Quien realmente soy.