Tomó de James Brown el pulso y la autoridad del funk; encontró en Maceo Parker, Sheila E. y The New Power Generation compañeros de viaje capaces de seguirle el paso; y convirtió su dominio de los instrumentos en una manera de escribir el aire, como si cada guitarra, cada teclado y cada golpe de batería fueran una frase en su idioma secreto.