Si queremos tomar buenas decisiones debemos cerciorarnos de que al momento de decidir nunca cedamos a los principios que Dios nos ha dado en su palabra, estos deben ser siempre innegociables.
Si queremos tomar buenas decisiones debemos cerciorarnos de que al momento de decidir nunca cedamos a los principios que Dios nos ha dado en su palabra, estos deben ser siempre innegociables.