El enfoque y fin de este mundo es hacernos prisioneros del “yo”, donde se vive la voluntad y a la manera del hombre en oposición a la voluntad y a la manera De Dios.
El enfoque y fin de este mundo es hacernos prisioneros del “yo”, donde se vive la voluntad y a la manera del hombre en oposición a la voluntad y a la manera De Dios.