En este episodio de Ancla te invito a mirar con otros ojos lo que das por sentado.
¿Te has detenido a pensar que tener una cama, alguien que te escuche o libertad para expresarte... ya es un privilegio?
Reflexionamos sobre la frase:
“Que el privilegio te permita agradecer”
y exploramos cómo reconocer nuestros privilegios no minimiza nuestra historia, sino que nos conecta, nos vuelve conscientes y transforma nuestra mirada.
La gratitud no es solo una emoción bonita.
Es una herramienta radical de presencia.