Critica la hipocresía de los escribas y fariseos, señalando que, a pesar de cumplir con las leyes externas al diezmar de pequeñas hierbas, descuidan los aspectos esenciales de la Ley: la justicia, la misericordia y la fidelidad. Jesús los llama "guías ciegos" por enfocarse en lo pequeño (colar el mosquito) y omitir lo grande (tragar el camello). Advierte sobre la hipocresía de limpiar el exterior de los recipientes (copas y platos) pero estar llenos de codicia e injusticia por dentro, llamándolos a limpiar el interior para que lo exterior también sea puro.