Narra los milagros de Jesús en casa de Simón (sanando a su suegra de fiebre) y en la aldea al atardecer (curando a muchos enfermos y liberando a posesos de demonios). Al día siguiente, Jesús se retira a un lugar desierto para orar, pero la gente lo busca para retenerlo. Él les explica que debe ir a otras ciudades para anunciar el reino de Dios porque para eso ha sido enviado.