Contiene la enseñanza de Jesús a los apóstoles sobre la fe y el servicio. Jesús explica que una fe del tamaño de un grano de mostaza tiene el poder de mover montañas y luego compara la actitud del creyente hacia Dios con la de un siervo que, tras cumplir su deber, no espera gratitud, sino que se considera inútil por haber hecho solo lo que le correspondía.