Jesús denuncia a los fariseos y a los estudiosos de la Ley por su ceguera al juzgar la bondad por la observancia externa de la Ley. Las malas acciones proceden del interior del corazón humano, y les acusa de estar llenos de codicia y maldad.
Jesús denuncia a los fariseos y a los estudiosos de la Ley por su ceguera al juzgar la bondad por la observancia externa de la Ley. Las malas acciones proceden del interior del corazón humano, y les acusa de estar llenos de codicia y maldad.