Habla sobre el futuro de Jerusalén y la venida del Hijo del Hombre. Jesús predice la destrucción de Jerusalén y la angustia que sufrirán sus habitantes, aconsejando a sus seguidores que huyan. Luego, describe las señales en los cielos y la tierra, el gran temor de las naciones y finalmente, la venida gloriosa del Hijo del Hombre, instruyendo a sus discípulos a levantar la cabeza, pues su redención está cerca.