Jesús no nos pide que permanezcamos despiertos toda la noche, sino que vivamos en el presente, para que podamos reconocer al Señor cuando aparezca en nuestras vidas.
Jesús no nos pide que permanezcamos despiertos toda la noche, sino que vivamos en el presente, para que podamos reconocer al Señor cuando aparezca en nuestras vidas.