Narra el inicio del ministerio público de Jesús en Galilea tras el encarcelamiento de Juan el Bautista. Jesús se establece en Capernaúm, cumpliendo profecías, y llama a sus primeros discípulos (Pedro, Andrés, Jacobo y Juan), transformándolos en "pescadores de hombres" mientras predica el Reino de los Cielos, enseña y sana enfermos.