Es un fuerte llamado de Jesús a la coherencia, la humildad y el servicio sincero, criticando la hipocresía de los fariseos que imponían cargas pesadas pero no vivían lo que predicaban. Jesús enseña que la verdadera grandeza en el Reino de Dios es servir y no buscar reconocimiento, pues "el que se humilla será enaltecido".
Padre William Correa Pareja.