Jesús afirma que no viene a abolir la Ley o los Profetas, sino a darles cumplimiento, elevando la justicia a una vivencia basada en el amor y no solo en la norma externa. Jesús perfecciona la ley, convirtiéndola en un llamado a la coherencia interior y a la santidad diaria, donde cada pequeño mandamiento tiene valor bajo la luz del amor divino.
Padre Wulliam Correa Pareja