Contrasta el destino sacrificial de Jesús con la ambición humana. Mientras Él anuncia su entrega, muerte y resurrección, Santiago y Juan piden los mejores puestos. Jesús aprovecha esto para redefinir el poder: la verdadera grandeza en el Reino de Dios se alcanza sirviendo y entregándose a los demás.
Padre William Correa Pareja.