Es una profunda alegoría sobre la paciencia, el amor de Dios y la tragedia de rechazar sus dones. Representa cómo Dios confió su viña (el Reino) a los hombres, quienes, cegados por el orgullo y la soberbia, rechazaron a sus profetas y a su propio Hijo para mantener el control.
Padre William Correa Pareja