Explica por qué el mundo odia a los seguidores de Jesús. En ellos, el Señor indica que, debido a que él los ha escogido del mundo, el mundo los aborrece, y que este mismo rechazo ya lo había experimentado él antes. Jesús les recuerda a sus discípulos que, así como el mundo persiguió a su amo (él mismo), también los perseguirá a ellos, porque los que rechazan a Jesús también rechazan a Dios que lo envió.