Jesús instruye a sus apóstoles a proclamar que el Reino de los Cielos está cerca, a curar enfermos, resucitar muertos, limpiar leprosos y expulsar demonios. También les dice que den gratuitamente lo que gratis recibieron, que no lleven provisiones y que busquen personas respetables en cada casa para recibir su sustento, invocando la paz sobre ella.