Advierte sobre los falsos profetas que se presentan como personas inocentes pero son peligrosos, como "lobo con piel de oveja", y enseña que se les debe reconocer por sus "frutos" o las acciones que realizan. La enseñanza explica que un árbol bueno produce buenos frutos y uno malo produce malos, y que el árbol que no da fruto bueno se corta y se quema, lo que significa que las personas son conocidas por sus acciones.