Narra cómo Jesús llega a la tierra de los gadarenos, donde dos endemoniados salen a su encuentro gritando su identidad como Hijo de Dios y preguntándole si ha venido a atormentarlos antes de tiempo. Los demonios piden permiso para entrar en una piara de cerdos cercana, y Jesús se lo concede. Los demonios entran en los cerdos, y toda la piara se precipita por un acantilado hacia el mar, ahogándose. Los cuidadores de los cerdos huyen al pueblo y cuentan lo sucedido, lo que lleva a toda la gente a salir al encuentro de Jesús y rogarle que se marche de su territorio.