Narra cómo Jesús sana a un mudo endemoniado, lo que provoca admiración en la multitud pero es malinterpretado por los fariseos. Luego se describe el ministerio itinerante de Jesús, la compasión que sintió al ver a la gente como ovejas sin pastor, y su instrucción a los discípulos para orar por más obreros para la cosecha, pues la mies es abundante y los obreros pocos.