Jesús reprende a las ciudades de Corazín, Betsaida y Cafarnaúm por no arrepentirse a pesar de los muchos milagros que realizó en ellas. Advierte que el castigo para estas ciudades en el día del juicio será más severo que para ciudades como Tiro, Sidón y Sodoma, que ni siquiera conocieron la predicación de Jesús pero que, de haber visto sus milagros, se habrían arrepentido y salvado.