Por equivocación, compramos entradas para un parque acuático, pero acabamos en una isla remota del Pacífico, donde se cumplen los deseos de los visitantes; pero nuestro deseo se convierte en dolor de cabeza, al pedir tener una aventura trepidante, y seguidamente, acabar corriendo y pegando barrigazos por las polvorientas calles de una ciudad del sureste […]