“Animo, levántate, que te llama”
“El Señor ha estado grande con nosotros, y estamos alegres”. Alegres porque nos ama, sale a nuestro encuentro en medio de nuestra fragilidad, porque así como Bartimeo, estamos ciegos, no vemos la acción de Dios en nuestra vida, ni escuchamos su voz. Él ha venido a sanar nuestras cegueras. Él nos comprende, nos acoge, nos perdona. Él ha dado la vida por nosotros, y como a Bartimeo nos pregunta “qué quieres que haga por ti” y junto con él le decimos: Señor que vea, que te ve, que vea tu acción en lo cotidiano de la vida.
Liturgia de las horas
“La Liturgia de las Horas extiende a los varios momentos del día las alabanzas y acciones de gracias, igualmente que la memoria de los misterios de la salvación, los ruegos y la pregustación de la gloria celestial que se nos ofrecen en el Misterio eucarístico que es el centro y la cumbre de toda la vida de la comunidad cristiana.
Unamos nuestra voz a la voz de la Iglesia con el canto de los salmos de la Liturgia de las horas. Suba nuestra oración como incienso ante la presencia de Dios.