En el estado Bolívar, la precariedad extrema fomenta las diferentes formas de esclavitud moderna
Actualmente hay alrededor de 40,3 millones de personas sometidas a la esclavitud moderna.
Cuando hablamos de esclavitud moderna, nos referimos a aquella condición por la cual, en la actualidad, una persona es obligada a trabajar en condiciones infrahumanas sin que pueda negarse debido a la coerción, las amenazas o el abuso de poder, entre otros.
En Venezuela en un contexto de emergencia humanitaria compleja, en medio de extremas necesidades económicas, proliferan las prácticas de sobrevivencia en las que se vulnera la dignidad de las personas. El intercambio de sexo por comida al que se somete una persona, trabajos forzados, trata de personas y otras formas.
El desmantelamiento de la institucionalidad democrática del país favorece situaciones que facilitan el delito, los grupos delictivos actúan con libertad, en un entorno de impunidad, en ciertas zonas del país el control del territorio y de la población no está en manos de las instituciones del gobierno, sino de grupos Irregulares, como se evidencia en las zonas de explotación minera, frente a todo esto la población se encuentra desamparada y propensa a ser víctima de la esclavitud moderna.
Gloria Perdomo y Eumelis Moya investigadora del OVV Bolívar, visibilizan las prácticas de sobrevivencia que se están documentando en el estado Bolívar, en las que se vulnera la dignidad de las personas, el trabajo forzado la sustitución de un salario formal, horas excesivas de labor, e intimidación fomentan las diferentes formas de esclavitud moderna
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