El tercer habito que nos ayuda a cuidar de nuestra salud espiritual es el desarrollar integridad. Por esto propongámonos en nuestro corazón ser íntegros en cada área de nuestra vida, especialmente con Dios.
El tercer habito que nos ayuda a cuidar de nuestra salud espiritual es el desarrollar integridad. Por esto propongámonos en nuestro corazón ser íntegros en cada área de nuestra vida, especialmente con Dios.