El Hombre Inconsciente se deja atrapar por sus propias creencias limitantes como un pescador que se enreda en su propia red. Ante su propio error, el hombre inconsciente se arrepiente de su equivocación. En cambio, el sabio aprende de su descuido.
Todo lo que pasa en tu vida es para bien, para que te hagas Consciente y sigas avanzando en tu evolución. Para que comprendas el sentido pedagógico y el propósito de Amor del Padre.
Para hacerte consciente necesitas una Mente Próspera. Una Mente Próspera reconoce que somos seres espirituales encarnando una experiencia física. Se identifica con el Ser, con la Luz, no con la personalidad y menos con el cuerpo físico. Por eso no sufre.
Prosperidad es crear resultados satisfactorios a voluntad, respetando las leyes universales, de la mano del Padre, y expandiendo el servicio mientras vamos amando y conviviendo pacíficamente.
Tener una Mente Próspera requiere fijar nuestra atención hacia nosotros mismos, porque comprende que lo que ocurre afuera sólo muestra los resultados generados por lo que tenemos adentro.
Tener una Mente Próspera implica respetar todo y a todos, sin interferir en los destinos de los demás, dejando pasar las cosas cuando sea necesario, y también haciendo lo que otros no pueden hacer cuando es necesario.
Tener una Mente Próspera es desposeerte de la falsa creencia de que somos dueños de las cosas y las personas y entregarse alegremente a transitar por el destino.
Tener una Mente Próspera implica ser confiables y leales a nuestros acuerdos, respetar, amar y convivir pacíficamente, armonizados con la naturaleza.
Los invito a desarrollar una mentalidad de avance, de crecimiento, de desarrollo interior, de progreso y evolución. Los invito a “ProsperaMente”.
¿Y para ti, qué es tener una Mente Próspera?