Radio Cruces
Una sonrisa no cuesta nada y produce mucho. Enriquece a quienes la reciben sin empobrecer a quienes la da. No dura más que un instante, pero su recuerdo a veces es eterno. En no pocas unidades y establecimientos comerciales, gastronómicos o de servicios, estatales o privados, donde la atención no es la mejor se carece, además, de una sonrisa en el trato al consumidor.