La niña guarda silencio, aunque no despega la vista de la boca del hombre, que no deja de gritar. El camarero se acerca presuroso, presa de evidente turbación...
La niña guarda silencio, aunque no despega la vista de la boca del hombre, que no deja de gritar. El camarero se acerca presuroso, presa de evidente turbación...