Si tus enemigos tienen hambre, dales de comer. Si tienen sed, dales agua para beber. Amontonadas carbones encendidos de vergüenza sobre su cabeza, y el Señor te recompensará.
Si tus enemigos tienen hambre, dales de comer. Si tienen sed, dales agua para beber. Amontonadas carbones encendidos de vergüenza sobre su cabeza, y el Señor te recompensará.