Ninguna casa puede ser fuerte, a menos que sea por una mujer sabia y diligente, cuando la señora de la casa es insensata no solo descuidara su hogar sino que su conducta necia suscitara enemigos externos y contienda domestica.
Ninguna casa puede ser fuerte, a menos que sea por una mujer sabia y diligente, cuando la señora de la casa es insensata no solo descuidara su hogar sino que su conducta necia suscitara enemigos externos y contienda domestica.