Debido a la gran influencia que les concede su posición los reyes pueden afectar a millones de personas para hacer que todas las cosas ayuden a bien, es preciso que Dios dirija el corazón de los reyes y gobernantes.
Debido a la gran influencia que les concede su posición los reyes pueden afectar a millones de personas para hacer que todas las cosas ayuden a bien, es preciso que Dios dirija el corazón de los reyes y gobernantes.