Dios al darnos su ley en la que incluye el séptimo mandamiento que requiere el no cometer adulterio y fornicación, tiene el propósito de poder preservarnos de felicidad y salud el disfrute de la vida conyugal es un regalo del creador.
Dios al darnos su ley en la que incluye el séptimo mandamiento que requiere el no cometer adulterio y fornicación, tiene el propósito de poder preservarnos de felicidad y salud el disfrute de la vida conyugal es un regalo del creador.