Los mediocres siguen cooptando los órganos de poder: legislan, ordenan y organizan con su cuñadismo habitual. La mediocridad es más contagiosa que el coronavirus y las vacunas las distribuyen ellos mismos...
Los mediocres siguen cooptando los órganos de poder: legislan, ordenan y organizan con su cuñadismo habitual. La mediocridad es más contagiosa que el coronavirus y las vacunas las distribuyen ellos mismos...