Llegando al fin del gran sermón de Esteban, sus opositores parecían como que eran llenos del infierno, mientras Esteban mismo estaba cada vez mas lleno del Espíritu Santo de Dios.
Llegando al fin del gran sermón de Esteban, sus opositores parecían como que eran llenos del infierno, mientras Esteban mismo estaba cada vez mas lleno del Espíritu Santo de Dios.