La renuncia de la primera ministra británica deja al país en la peor crisis de su historia en un contexto de divisiones internas y falta de respuestas a las severas dificultades energéticas.
La renuncia de la primera ministra británica deja al país en la peor crisis de su historia en un contexto de divisiones internas y falta de respuestas a las severas dificultades energéticas.