El bosque de esta historia representa todas las áreas de nuestra vida. Un bosque que estamos llamados a valorar y a cuidar. El fuego es nuestra pereza, nuestra inercia, los malos hábitos, las malas compañías, las excusas y aquellas cosas que nos impiden desarrollarnos como personas.
El ave es nuestro espíritu, aquella parte que busca conocerse y superarse.