No ha pasado ni un año de las protestas en Latinoamérica pero ya parece una eternidad. Sus causas todavía sigue allí y el debate por la cuestión de la seguridad, también.
No ha pasado ni un año de las protestas en Latinoamérica pero ya parece una eternidad. Sus causas todavía sigue allí y el debate por la cuestión de la seguridad, también.