En épocas en que la maldad es normal en la gente; los frutos dicen lo que hay dentro del corazón. Una sociedad que no quiere la naturaleza de Dios está condenada.
En épocas en que la maldad es normal en la gente; los frutos dicen lo que hay dentro del corazón. Una sociedad que no quiere la naturaleza de Dios está condenada.