Regresó del profundo silencio. Abrió dolorosamente los ojos
y vio los zapatos de la gente que lo rodeaba. De pronto, su
cuerpo se desdobló del pavimento. Una bala salió volando
hacia una ventana, mientras la sangre entraba por la herida
que cerraba. Entonces, desanduvo la calle, la plaza, el metro.
Descruzó la reja, el patio, la puerta. Un beso se despegó de su
mejilla para regresar a los labios de su madre. Después, deshizo
el desayuno y –desnudo– deshiló el filamento de un sueño.
Pedro Saavedra Oyarzún, 42 años, Quilpué
"Hey you", The Wall. Pink Floyd