«Entonces todos los que estaban sentados en el Concilio, al fijar los ojos en él, vieron su rostro como el rostro de un ángel» (Hechos 6:15). Saulo tenía un pasado que lo condenaba y lo descartaba totalmente para ser un buen cristiano. Su nombre significaba «Aquel que fue deseado o pedido insistentemente». Lejos estaba de cumplir los sueños de sus padres, y menos los de Dios. Nació [...]