¿Te has preguntado qué piensa Dios acerca de ti? ¿Qué le agrada o qué le desagrada? Siempre es bueno detenernos a meditar cuánto hemos avanzado o cuanto nos falta para llegar a ser lo que Dios un día soñó que llegaríamos a ser.
Jeremías 29:11
Salmos 139:16
Efesios 2:9-11